Los prejuicios de la Sheinbaum

Lourdes Mendoza

Seguro no me lo van a querer creer, pero les juro que es verdad, es más… aquí está la prueba. La encuentran en las páginas 35 y 36 de las bases de licitación para la adjudicación directa del Cablebús de Iztapalapa. Me explico, al final de página 35, en el inciso VII.2, vienen las causas para declarar desierta, cancelar o diferir la adjudicación directa y claramente dice que “El órgano” no adjudicará el contrato –esto ya en la página 36– por 4 motivos. Es el tercer motivo el que nos ocupa, pues dice: cuando la propuesta resulta prejuiciosa. ¡Quihúboles! ¿A poco no se quedaron de a 4? La propuesta será juzgada prejuiciosa ¿según quién? ¿De acuerdo con qué parámetros? A poco no pareciera una broma, pero más bien parece ser la prueba de cómo están encaminando todo para que gane su consentida, sí, Gami, mejor conocida como la Higa de la 4T. Sólo para dejar el tema bien documentado, además les puedo comentar que están participando: Gami Indi, con Doppelmaier; Prodemex, con Bertholdo, y, Alfa, con Leitner, quienes el próximo 27 entregarán las propuestas que pudieran ser consideradas prejuiciosas, lo que eso signifique en la 4T de doña Claudia, ¿o es el gato encerrado?

Por otros prejuicios…

Con el afán de destruir todo lo que huela a Miguel Ángel Mancera, ahora nuestra jefa de Gobierno se está llevando entre las patas la Maratón de la CDMX. Les cuento que Irene Muñoz, en los tiempos de Ebrard, logró la certificación de la Maratón y luego Horacio de la Vega consiguió la ratificación de la certificación y que fuera incluido como 1 del top 5 del mundo mundial. Por lo que la superideota de cambiar la ruta, no sólo pone en riesgo la certificación, el pase automático a Boston y no nada más eso, sino que al quitarle el atractivo de cerrar en C.U., hoy todavía hay números cuando en ediciones pasadas para marzo ya no había uno solo. Lo peor es que en el medio maratón ya vieron que los participantes no caben en el estadio y que la salida fue un caos, y ni así quieren dar su brazo a torcer. Ya ni la amuelan.

Fuente: Cuartoscuro