Investigan a policías por presunta masacre

 La Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas anunció la suspensión temporal de los policías que están vinculados con la presunta ejecución extrajudicial de ocho personas en Nuevo Laredo, ocurrida el pasado 5 de septiembre. Esto con el objetivo de facilitar las investigaciones que determinen las circunstancias en las que sucedieron los hechos.

Asimismo, la dependencia reiteró su disposición para colaborar de manera transparente en el proceso de las investigaciones y ratificó su compromiso de que, en el cumplimiento de su deber, los servidores públicos tendrán que apegarse a la legalidad y el respeto de los derechos humanos.

Presidencia fija postura

Sobre estos hechos, el presidente Andrés Manuel López Obrador, afirmó que el gobierno reprueba cualquier violación a los derechos humanos y que no se tolerarán acciones similares.

“Tengo entendido que la Fiscalía está haciendo una investigación sobre eso, pero nosotros ayudamos en todo. No queremos violación de derechos humanos. No se permite. No se permiten ejecuciones, tiros de gracia, rematar heridos. A nadie, a ningún ser humano. Eso no se va a tolerar. La instancias correspondientes investigan con libertad y si hubo excesos, se debe castigar con todo rigor”.

Denuncian ejecución

El Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo (CDHNL) denunció la ejecución extrajudicial de ocho personas, hechos en los que habrían participado efectivos del Centro de Análisis, Información y Estudios de Tamaulipas (CAIET) y agentes de la Policía Estatal, junto con miembros de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Los hechos sucedieron el pasado jueves 5 de septiembre, cuando supuestamente, policías estatales y militares que circulaban por la colonia Valles de Anáhuac, fueron atacados por hombres armados que portaban uniformes similares a los usados por los miembros de la Secretaría de Marina, pero con logotipos del Cártel del Noreste (CDN).

La versión oficial afirma que los policías y militares respondieron a la agresión y mataron a ocho personas, entre ellas tres mujeres.

El Comité de Derechos Humanos niega que esto haya sucedido.

Después de entrevistar a familiares de las víctimas y revisar videos de cámaras de seguridad, el Comité determinó que “se trató de una ejecución arbitraria o extrajudicial”. Afirmó que las imágenes de los fallecidos con vestimenta tipo militar y armas de grueso calibre corresponde a “un verdadero montaje”.

Según los reportes, las víctimas fueron sacadas de sus casas por policías, varias horas antes de ser ejecutadas. Los vistieron de militares y los llevaron al lugar donde fueron asesinadas.

Asimismo, por referencias de vecinos y videos de seguridad de domicilios aledaños, la organización advirtió que el vehículo en el que supuestamente viajaban las personas que fueron abatidas, fue arrastrado hasta el lugar por una grúa de la oficina de Tránsito municipal.

A pesar de que las autoridades denuncian que se registró una intensa balacera, en las casas de los alrededores “no presentan un solo disparo en sus fachadas, y tampoco hubo personas lastimadas o heridas, ni de la Policía Estatal ni de Ejército ni tampoco civiles”.

CNDH investigará los hechos

En su cuenta de Twitter, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos mencionó que ya está al tanto de los hechos y realizará una investigación. Pidió además proteger a las personas que rindieron testimonios, luego que algunas de ellas ya han sido intimidadas.