Con austeridad, así fue el Grito de Independencia

El presidente Andrés Manuel López Obrador dio su primer Grito de Independencia en el Zócalo capitalino.

Solamente acompañado de su esposa Beatriz Gutiérrez, sin invitados ni funcionarios públicos, el mandatario se asomó al balcón para recibir a los asistentes a la plancha.

Entre gritos de “¡México, México, México!” y la entonación del Himno Nacional, López Obrador reconoció a las mujeres, a los héroes anónimos, al heróico pueblo de México, los pueblos indígenas, a los valores de la libertad, justicia, democracia y soberanía.

Por primera vez, un mandatario reconoció “a los padres y las madres de nuestra patria” y mencionó, entre los héroes de la Guerra de Independencia, a Josefa Ortiz de Domínguez y Leona Vicario.

Ante una multitud que desde los diferentes ángulos del Zócalo capitalino gritaba “¡Es un honor estar con Obrador!”, el mandatario salió en dos ocasiones al balcón principal del Palacio Nacional, acompañado de Beatriz Gutiérrez Müller.

Después del grito, la Banda Oficial del Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe (Cecam) interpretó piezas de música tradicional como la “Canción Mixteca”, “La marcha de Zacatecas” y “El huapango de Moncayo”, así como la canción “La Llorona” en lengua indígena. Finalmente, el mandatario disfrutó del espectáculo de fuegos artificiales.

Cena sencilla

Esta vez no hubo cena de gala sino antojitos mexicanos distribuidos en mesas como si fuese buffet y pequeños anafres para mantener cada plato caliente. La cena incluyó pambazos, sopes, tostadas de picadillo, de pata, tacos dorados, y tacos de guisado como chicharrón en salsa verde y tamales. 

No hubo alcohol, ni siquiera para un brindis, tampoco refrescos, sólo agua de jamaica y horchata, atole de pinole y de postre arroz con leche, el menú “como se acostumbra en las casas”.