Las 3 del día

Los niños de la violencia: víctimas y victimarios

En una calle de San Luis Río Colorado, Sonora, una patrulla de la policía municipal sorprende a tres niños, uno de 14, otros dos de 17, asesinando a tiros a un joven de 19 años. El reporte oficial indica que al verse sorprendidos, los tres niños sicarios abrieron fuego contra los uniformados.

Los tres quedaron tendidos en una esquina de la colonia Libertad, con el cuerpo cosido a tiros. Fuentes del gobierno federal indican que a uno de los grupos criminales dominantes de Sonora, el de los Salazar, se les acabó la gente y está comenzando a reclutar niños sicarios.

Sonora es un estado agobiado por la violencia del narcotráfico. Junio de 2019 fue el mes más violento en esa entidad en los últimos 22 años. Comandantes y agentes fueron asesinados. Los criminales acribillaron viviendas, desaparecieron gente y  asesinaron funcionarios. El estado se llenó de descuartizamientos y mutilaciones, y aparecieron osamentas humanas abandonadas en fosas.

En un solo fin de semana se contabilizaron 40 asesinatos. La muerte corrió por Hermosillo, Cajeme, Agua Prieta, Empalme, Naco, Nogales, Guaymas y San Luis Río Colorado. Nada ni nadie pudo detenerla.

En comparación con el primer semestre del año anterior, en el primero de 2019 la violencia creció 51.64%. Como nunca antes, este año los niños han aparecido una y otra vez en el centro de la violencia.

El pasado martes 10 de septiembre, un grupo armado irrumpió en un domicilio de Empalme, Sonora, y sacó a rastras a un presunto vendedor de drogas apodado El Pelón. Los atacantes lanzaron a la casa botellas repletas de gasolina y luego le prendieron fuego.

Adentro se encontraban dos niños de 2 y 8 años, que sufrieron quemaduras en el 90 por ciento del cuerpo. Dayron, el niño de ocho, no logró superar las lesiones y pereció al día siguiente, en medio de horribles sufrimientos.

Apenas una semana antes, un padre y su pequeño hijo fueron acribillados al salir de una carrera de caballos, también en Empalme. Estaban a punto de abordar su camioneta cuando los interceptaron y acribillaron. Murieron abrazados sobre el asfalto.

Un mes antes, en Ciudad Obregón, un niño de tres años fue alcanzado por ráfagas disparadas por desconocidos. De acuerdo con el reporte, el padre del menor lavaba una camioneta mientras este jugaba con el volante. Entonces vino el ataque con armas largas. Dos menores más resultaron heridos.

Mientras el país entero se entregaba a los festejos patrios, en Empalme el “Grito” y el Desfile militar quedaron suspendidos. “Estamos de luto, no es momento de festejos o celebraciones de ningún tipo”, declaró el alcalde.

Los festejos se suspendieron también en Guaymas, en donde apenas el 13 de septiembre un tiroteo entre la Guardia Nacional y presuntos delincuentes desató el terror entre los niños de una primaria.

El clima de violencia en el estado ha atrapado varias veces la atención nacional. En junio, y de nuevo en Empalme, una madre fue asesinada de camino al panteón en donde iba a enterrar a su hijo porque increpó a los sicarios que lo habían asesinado, y que pretendían sumarse al cortejo fúnebre.

Ese mismo mes, dos personas fueron descuartizadas en Cajeme: sus restos aparecieron en una calle céntrica, dispersos “y sin ser cubiertos con nada”. A una de las víctimas le habían extraído el corazón, que le sujetaron al rostro con un alambre.

El violento clan de los Salazar opera en Sonora y Chihuahua desde hace décadas. En agosto pasado uno de sus jefes de plaza fue asesinado en Hermosillo, mientras cenaba con sus familiares. Según la prensa, un día más tarde la gobernadora Claudia Pavlovich recibió un mensaje en el que se le acusaba de no haber respetado “el acuerdo”.


El presidente, los símbolos y la tentación

La primera ceremonia del “Grito” de independencia del presidente López Obtador fue sobria y respetuosa de los símbolos que unen a los mexicanos. El desfile del día siguiente mostró el uso propagandístico de un mandatario que impone su muy particular visión de la historia a las instituciones del país.

La noche del 15 privó la discreción y la institucionalidad. El rito no fue alterado. Los veinte vivas elegidos por López Obrador son, me atrevo a decir, aceptados por todos los mexicanos.

La Independencia, Hidalgo, Morelos, Josefa Ortiz, Allende, Leona Vicario, los héroes anónimos de la gesta, el heroico pueblo de México, las comunidades indígenas, la libertad, la justicia, la democracia, la soberanía, la fraternidad universal, la paz y la riqueza cultural del país.

Nada que reprochar. Ningún asomo de color partidista o promoción personal.

Sin cena ostentosa, sólo acompañado de su esposa en el balcón, el presidente pasó la primera prueba.

La segunda fue, literalmente, otra historia.

De entrada, el presidente decidió presenciar el desfile con los secretarios de Defensa, Marina y Seguridad Ciudadana en el balcón principal y relegar a un lugar secundario a los representantes de los otros dos poderes de la Unión: las presidentas de las Cámaras del Congreso y el presidente de la Suprema Corte. Mal comienzo.

Después vimos cómo las Fuerzas Armadas aceptaron dócilmente dar carácter oficial a la versión propagandística de la historia de México que pregona el régimen lopezobradorista.

Fuimos testigos de la división de la historia nacional en cuatro grandes transformaciones, en las que un gobierno con 9 meses y medio en el poder y una lista larga de pendientes e incluso retrocesos fue colocado nada menos que a la misma altura de la Independencia, la Reforma y la Revolución.

Que nos estemos acostumbrando a la retórica presidencial de autoexaltación y que algunos la tomen a chunga, no quita el hecho: un exceso inadmisible y una muestra de la visión patrimonialista del poder que impera en la autoproclamada 4T.


Un regalo para Pemex

Desabasto de gasolina
Foto: Animal Político

En Pemex, a las celebraciones de las fiestas de la Independencia se les sumó otra razón: el espectacular incremento de los precios del petróleo, que este lunes 16 de septiembre alcanzó un 15 por ciento respecto al cierre del viernes.

Desde luego que la razón de esta alza fue el ataque a instalaciones petroleras de Arabia Saudita, dañando la capacidad de producción y embarque del principal exportador de crudo del mundo.

Los sauditas venden al mundo 7.4 millones de barriles de crudo al día y se teme que el efecto del ataque pueda restar 3 a 4 millones de esa oferta.

Un incremento de 15 por ciento implica un alza de 8 a 9 dólares por barril y es el incremento más elevado para una jornada individual desde 1990, cuando estalló la guerra del Golfo Pérsico.

Considerando el dato más reciente de producción de Pemex, implica recibir adicional 13.3 millones de dólares diarios por sus exportaciones.

En pesos y sobre una base mensual, es un ‘regalito’ de casi 8 mil millones de pesos mensuales, que en las circunstancias actuales le caen de maravilla.

Sin embargo, no hay las mismas sonrisas en la Secretaría de Hacienda. Resulta que los precios de las gasolinas en los mercados internacionales también subieron considerablemente, en poco más de 13 por ciento.

Esto va a significar que se va a disparar en ese porcentaje el precio de la gasolina que compramos. En julio gastamos 1 mil 723 millones de dólares en importación de petrolíferos. Si se mantuviera el alza de las gasolinas, habría que gastar 240 millones de dólares mensuales adicionales.

Bajo la política actual, lo más probable es que se contuviera la parte más significativa del incremento a través de la reducción del IEPS. Actualmente se captan alrededor de 22 mil millones de pesos de IEPS a las gasolinas. Si todo el impacto del alza fuera amortiguado por el IEPS, Hacienda dejaría de recibir 4 mil 800 millones de pesos por mes, aunque al sector público mexicano, en el saldo neto le conviene el alza.


Las tres del día es un ejercicio de compartir columnas que tratan los temas más importantes del día. Pueden leerse en su totalidad en los links correspondientes.