Sin granaderos, sólo queda el fuchi-guácala

Cuando el cinco de diciembre pasado, Claudia Sheinbaum anunció que, en honor a los estudiantes reprimidos en 1968 desaparecería el Cuerpo de Granaderos de la Ciudad de México, no pensó que, con ello, dejaba en manos anarquistas a los capitalinos.

Y es que durante las tres más recientes marchas —dos de ellas en protesta por la violencia en contra de las mujeres—, los manifestantes han agredido a policías, reporteros y ciudadanos, además de vandalizar comercios y monumentos históricos.

“No vamos a caer en provocaciones”, han respondido tanto Sheinbaum como el Presidente, lo que los ciudadanos han traducido como que dejarán que los malandrines hagan lo que se les antoje sin ser molestados.

Sin granaderos con equipo especializado, los propios uniformados se exponen a que sean quemados vivos, como ocurrió hace tres días, cuando manifestantes incendiaron las puertas de la Cámara de Comercio de la Ciudad de México y bañaron con gasolina a un policía.

Por eso, las recomendaciones presidenciales de que durante la marcha de hoy los propios ciudadanos hagan cinturones de seguridad para aislar a los rijosos, conlleva a serios riesgos.

Porque los policías tienen protocolos, aprobados incluso por la Comisión de Derechos Humanos, para usar la fuerza y salvaguardar propiedades y personas.

No será con un “fuchi”, “guácala” o “piensen en sus madrecitas” como van a parar a los vándalos que preparan para hoy otro día de fiesta.

En tiempos de Marcelo Ebrard, por ejemplo, se planteaban escenarios de qué hacer si llegan por tal calle y queman un camión. ¿Y si empiezan a dañar monumentos..?

¿Qué pasará si los anarcos no respetan el “fuchi-guácala” de los cinturones de seguridad?

¿Entonces para qué pagan policía los capitalinos si la autoridad les pedirá que se organicen ellos mismos para defenderse, pero sin armas?

Dicen las malas lenguas que a la marcha se sumarán militantes de la CNTE y que, junto con policías vestidos de civil, serán una especie de halcones que contendrán a los vándalos. Se espera un buen agarrón.

Por lo pronto, hay que ver la infografía en la que Protección Ciudadana ubica los puntos rojos del recorrido, aunque el texto está inscrito como si fuera boleta de infracción, pues en la parte superior derecha, antes del punto rojo, se lee: puntos de “concentrasión”. Quizá Chucho Orta fue quien revisó y aprobó la ortografía.

CENTAVITOS

Desde el Verde Ecologista confirman el fichaje del exdelegado perredista Leonel Luna, quien hará operación política a nivel nacional, por lo que ahora se le podrá ver menos en la capital de la República. Los verdes presumieron el fichaje de Luna, pues dicen que con él adquieren a un eficiente operador para posicionarse en territorio nacional… Mudos se quedaron los morenos cuando fueron acusados de mantener una estructura obesa y llena de aviadores en Donceles, y que no están a la altura de lo que la gente esperaba. Lo más interesante fue que el reclamo lo hizo Efraín Morales, quien es diputado ¡de Morena!