La colonia Doctores: tiros, sangre, cadáveres

Héctor de Mauleón

Lo que pasó aquella noche ilustra el ambiente: dos hombres bajaron de una moto y abrieron fuego contra las personas que se hallaban alrededor de un puesto de frituras.

En la colonia Doctores, los vecinos sabían que en el puesto aquel no se vendían frituras. Esa era la pantalla para la venta de drogas. Los hombres, de 27 y 28 años, identificados como José Luis “N” y Pedro “N”, avanzaron y dispararon. Algunas de las personas que se hallaban en el puesto intentaron ingresar a la vecindad marcada con el número 109 de la calle Doctor Norma. Hasta el patio los fueron a rematar los agresores. 

Quedaron tendidos los cuerpos moribundos de seis personas de entre 37 y 49 años. Formaban parte de la misma familia. Unos se apellidaban Mondragón, otros González. Entre las víctimas había también una mujer de 60 años y una niña de cinco.

El periodista Antonio Nieto relata que un joven que inhalaba solventes muy cerca de ahí presenció el ataque, relató cómo se dieron las cosas e identificó a los agresores.

Pedro y José Luis huyeron a bordo de la moto. Las cámaras de vigilancia los siguieron hasta una vecindad cercana, situada en Pedro Miranda 13. Vecinos de la calle los vieron llegar, esconderse con precipitación. Según la carpeta de investigación, agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana les hallaron dos pistolas 9 milímetros, un envoltorio con cocaína y un kilo de marihuana. Pero José Luis y Pedro no llegaron siquiera ante un juez de control. Antes de 48 horas fueron puestos en libertad. El ministerio público dijo que no hallaba elementos para sostener la imputación. ¿No fueron ellos quienes mataron a los seis? Probablemente nunca lo sabremos. Solo sabemos que Pedro y José Luis no han vuelto a poner un pie en la Doctores.

La vecindad de Pedro Miranda, sin embargo, volvió a llamar la atención de las autoridades el pasado 26 de octubre. El lugar es señalado por vecino como un punto conocido de venta de droga. Esa noche, hubo en el interior de la vecindad una estruendosa balacera.

Los vecinos la reportaron, se oyeron sirenas, llegaron varias patrullas, la calle se iluminó con la luz de las torretas, varios agentes ingresaron en la vecindad. Pero salieron minutos más tarde y llevaban las manos vacías.

Desde hace meses, los vecinos de la Doctores denuncian la escalada de violencia, y un intolerable aumento en la inseguridad. La Doctores es la segunda colonia más peligrosa en la capital del país, según datos recabados en fuentes oficiales por el Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia Social (la primera es la colonia Centro). En sus calles se registra una alta cantidad de delitos violentos: homicidio, lesiones por arma de fuego, extorsión, robo a transeúnte, secuestro y violación.

En los edificios, los vecinos ponen anuncios del tipo “Cierra la puerta con llave”. Comunican a través de chat en qué calles “están asaltando”. Denuncian las extorsiones que sufren de manera cotidiana. El alcalde de Cuauhtémoc, Néstor Núñez, se ha quejado de que la Guardia Nacional solo hace operativos específicos y no logra reducir el clima de violencia.

El 4 de noviembre de 2019 dos jóvenes de 26 y 16 años asesinan desde una moto a un muchacho de 20. Son las nueve de la noche y los tiros resuenan en la esquina de Efrén Rebolledo y Bolívar. Desde hace años, la colonia, formada en buena parte por vecindades y unidades habitacionales en las que se hacinan cientos de personas, es uno de los mayores centros de distribución de droga que hay en la ciudad: la droga que se compra a gran escala en Tepito se vende al menudeo en “tiendas” de la Doctores.

Todo se deteriora y se descompone en los alrededores de esas “tiendas”; el 17 de octubre policías de investigación siguen a dos hombres que acaban de asaltar un camión repartidor y busca refugio en la vecindad de Doctor Norma 56. Se desata un tiroteo. Los ladrones no son capturados, pero dos agentes mueren en la balacera (y los testigos indican que se mataron entre ellos).

El 12 de agosto un hombre es asesinado a tiros en Doctor Balmis y Doctor Barragán. El 14, un hombre es acuchillado en el abdomen en Doctor Bernard. El 5 de julio, la madre de un asaltante que quiso despojar a un cuentahabiente de 170 mil pesos y fue abatido por un policía, ruega a los asaltantes que custodian el perímetro: “¡Déjenme ver a mi bebé!”. 

El 2 de julio la policía rescata a un hombre y una mujer de origen coreano que se hallaban secuestrados en un inmueble de Doctor Durán. Un mes antes, un hombre y una mujer son brutalmente asesinados en un estacionamiento de Doctor Norma, por hombres que los persiguieron en motos.

Tiros, sangre, cadáveres. Y una colonia totalmente cubierta de polvo. El ambiente de la Doctores