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Nos valió madre

nos valió

Javier Risco

“Nos valió madre”, supongo que es la expresión que mejor le acomoda a lo sucedido en la Ciudad de México el domingo pasado. A pesar de que hubo un llamado desde todos los niveles de gobierno a permanecer en casa, a NO arriesgar a las madres en su día, poco importó. Los capitalinos desoyeron las recomendaciones y salieron a festejar el 10 de mayo, al fin que “no nos sentimos mal”, al fin que “nada más es una comida”, “una no hace daño”, pensaron.

Hace algunos días, las estimaciones del gobierno de la ciudad para el pico máximo de camas en los hospitales utilizadas por pacientes con Covid-19 se situaban en la última semana de mayo, entre el 25 y 28 de este mes, y de camas con respiradores, para la primera semana de junio. Esta previsión era sólo si se respetaba al pie de la letra la jornada de sana distancia, si nos quedábamos en casa. Ayer por la mañana tuvimos la oportunidad de entrevistar en W Radio a la secretaria de Salud de la Ciudad de México, la Dra. Oliva López Arellano, y nos mostró nuestra realidad de frente, una muy preocupante: “Como ya se ha señalado en las últimas semanas, esta semana es de alto contagio, de enorme velocidad de propagación del virus por el volumen de personas que ya están contagiadas y que a su vez pueden contagiar rápidamente a otras. Por eso el mensaje sigue siendo el resguardo domiciliario, que, DESAFORTUNADAMENTE, el día de ayer (domingo 10 de mayo) se cumplió de manera muy heterogénea (…) en general ha habido una disminución promedio muy importante; por ejemplo, en transporte público más del 70%, pero en términos del recorrido de las personas en ciertas zonas, se pudo ver básicamente, por el monitoreo de medios, que hubo en algunos sitios acumulación de personas por la compra de comida, de flores, de pasteles, en varias alcaldías”.

El paso de los días nos dirá el costo de nuestra irresponsabilidad, la Ciudad de México estará contra la pared. En una semana hemos pasado del 25% de ocupación hospitalaria con pacientes de Covid-19, a más del 70%. Aunque las autoridades señalen que se está haciendo un tremendo esfuerzo por ampliar el número de camas y sumar hospitales privados, seguramente en seis o siete días llegaremos a ese 100% de ocupación hospitalaria, de acuerdo con cómo se ha ido comportando el virus con los propios datos aportados por las autoridades.

El fin de semana se debatían las redes sociales sobre una campaña titulada “No chingues a tu madre”; por otro lado, el propio subsecretario Hugo López-Gatell repetía la importancia de no moverse, no visitar a familiares este sábado y domingo. Ningún mensaje sirvió, ninguna campaña alcanzó a frenar la movilidad, al menos de la Ciudad de México. Festejar a la madre se puso como prioridad familiar por encima de la salud.

Esta misma semana sabremos si se adelantó el pico de camas saturadas en los hospitales, estamos en la antesala de la situación más complicada de la pandemia en nuestro país, es falso que estemos en la recta final, es falso también que hayamos “domado” a la enfermedad. No podemos caer en un descongelamiento como sucede en otros países, no podemos creer que regresaremos el 31 de mayo a una “normalidad” previa al Covid-19, será lento y llena de advertencias esa vuelta a una sociedad funcional. Por lo pronto, no entendimos, nos saltamos el 10 de mayo y tendrá consecuencias, en breve las veremos no sólo en las cifras, sino también en primera persona.

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