Compartir esta publicación

Lo de hoy / Seguridad / Últimas noticias

Fue el CJNG

CJNG

Héctor de Mauleón

En Reforma y Prado Norte se oyeron tiros secos durante varios minutos. La jefa de gobierno de la ciudad de México, Claudia Sheinbaum, informó desde su cuenta de twitter que a las 6:38 de la mañana el secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, había sufrido un atentado. “Hubo fallecidos y varios detenidos” escribió Sheinbaum.

Las imágenes que circularon mostraron el vehículo del secretario, que cuenta con blindaje nivel 7, seriamente dañados por la metralla. En el lugar de los hechos fue hallada una Barrett (que sin embargo carecía de base). En un nuevo mensaje, la jefa de gobierno aclaró que García Harfuch “está bien y fuera de peligro”. Un escolta del secretario perdió la vida. Falleció también una mujer que transitaba por el lugar.

Más tarde se señaló que García Harfuch presentaba heridas causadas por esquirlas. Cuando ocurrió el atentado acababa de salir de su casa para dirigirse a la reunión de seguridad que la jefa de gobierno celebra cada mañana. Varios vehículos, entre ellos una Suburban blanca, lo estaban esperando.

En el gobierno federal y el gobierno capitalino se sabía que la vida del secretario estaba amenazada. Según confirman fuentes de alto nivel del gobierno federal, escuchas del Centro Nacional de Inteligencia captaron hace semanas una conversación entre miembros relevantes del Cártel Jalisco Nueva Generación.

Los criminales hablaron de atentar en contra de cuatro funcionarios: el canciller Marcelo Ebrard; el jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto; el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Alfonso Durazo… y el propio García Harfuch.

La tarde del 20 de febrero pasado, Rubén Oseguera González, El Menchito, hijo del jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación, fue trasladado a Estados Unidos a bordo de un helicóptero Black Hawk, de la Marina, y entregado a Marshals del distrito de Virginia, que a su vez lo pusieron en manos de la DEA.

La orden de extradición fue firmada por la Secretaría de Relaciones Exteriores. Al poco tiempo, Santiago Nieto bloqueó las cuentas de 1939 personas y empresas vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación, entre estas, las de varios servidores públicos.

De acuerdo con fuentes del gabinete de seguridad, El Mencho, a pesar de la reiteración de la frase “abrazos, no balazos”, es el objetivo principal del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La persecución en su contra lo tiene acorralado, rabioso, desesperado.

“Ya lo traemos de cerca”, dijo una fuente del gabinete de seguridad.

La reciente ejecución en Colima del juez Uriel Villegas Ortiz, quien antes de la extradición había solicitado el traslado del Menchito de un penal federal de Oaxaca a una cárcel de Jalisco, es considerada por las autoridades como parte de la ofensiva del jefe del Cártel Jalisco.

En la capital del país, Omar García Harfuch ha golpeado sistemáticamente los intereses de ese grupo, y de sus asociados de la Unión Tepito.

Desde la Agencia de Investigación Criminal, primero, y desde la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la ciudad de México después, el funcionario, uno de los policías mejor capacitados que hay en el país, desmanteló las estructuras de mando de la Unión Tepito y de la Fuerza Anti Unión, y ha minado la operación de las células de narcomenudeo que operan en la ciudad.

La filtración, hace unas semanas, de la lista de funcionarios que se hallan en la mira del Mencho (nuestro compañero de páginas Raúl Rodríguez Cortés la dio a conocer hace unos días) causó irritación en el gabinete de seguridad.

Un atentado del calibre del de García Harfuch no se anima a hacerlo cualquiera. Con 12 detenidos, se conocerá fácilmente de dónde vienen los tiros. Por lo pronto, queda la impresión de que el gobierno federal tuvo semanas para prevenir el atentado. Queda la impresión de que, nuevamente, no tuvo la capacidad de impedirlo.

Compartir esta publicación