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Un éxito, la visita

Donald Trump

Carlos Loret

Tras haber sido derrotado ampliamente en la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador ha renovado bríos como el contrapeso más importante al presidente José Antonio Meade, y convocó a una Asamblea Informativa Urgente en el Hemiciclo a Juárez de la Ciudad de México para contestar políticamente a la visita que el mandatario priista realizó a Donald Trump en Washington.

La indignación explotó en México y entre los mexicanos que viven en Estados Unidos cuando, en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, el presidente Meade dijo a Trump: “quise estar aquí para agradecerle a usted y su gobierno por ser cada vez más respetuosos con nuestros paisanos mexicanos”. Le dijo que desde que llegó al poder, él y México han recibido de Trump “comprensión y respeto”.

A la mañana siguiente, mientras AMLO convocaba con urgencia a la manifestación en el Hemiciclo (que se encuentra coincidentemente frente a la Secretaría de Relaciones Exteriores), legisladores de Morena tomaron la tribuna del Congreso con una caricatura gigante de uno de sus moneros militantes en la que aparecía Trump como el amo y Meade como su mascota. Los morenistas y aliados llegaron todos con cubrebocas con la leyenda: “soberanía”.

En la tarde, ya en el mitin, subieron al templete frente a López Obrador varios dirigentes de organizaciones migrantes que en una sucesión de discursos retrataron las constantes vejaciones de Trump hacia la comunidad mexicana en Estados Unidos. AMLO prometió que si gana en la próxima elección presidencial, “vamos a cambiar la política bilateral con Estados Unidos; no va a ser, para empezar, de subordinación”. Los miles de simpatizantes estallaron en aplausos y vítores: “¡Fuera Trump! ¡No al muro!”. Atrás, las juventudes de izquierda saltaban al grito de “¡el que no brinque es yanqui!”.

Mientras estaban en pleno mitin, a través de Twitter les llegó la noticia de que Trump había vuelto a llamar criminales a los migrantes indocumentados y había anunciado 750 kilómetros de nuevo muro en la frontera. Cuando uno de los oradores lo mencionó a micrófono abierto, la rechifla inicial se volvió pronto un “¡se dobló, se dobló, el priista se dobló!”.

“Cada vez que haga lo que hizo Trump, va a tener respuesta, directa, no le voy a mandar a decir con el canciller, va a tener que aprender a respetarnos”, sentenció López Obrador, quien recordó que desde hace años ha sido crítico del generoso trato que ha recibido Trump de los dos presidentes priistas: Enrique Peña Nieto y José Antonio Meade. “Eso va a cambiar muy pronto”, lanzó lacónico.

El presidente Meade no habló frente a Trump ni del muro ni de la migración ni del tráfico de armas. “Si no fue a defender los intereses de México, ¿a qué fue?”, se preguntó López Obrador.

Al regresar de Washington, el presidente Meade fue brevemente entrevistado por los reporteros que siguen sus actividades: “la gira fue un éxito”, resumió, “representamos a México con dignidad y defendimos la soberanía nacional”.

SACIAMORBOS

Este artículo es fruto de la insana imaginación del autor (parte 17).
 

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