#EnLosMedios: El fondo de la ruptura… no es con el gobierno, es como nación

Los 10 estados que amenazan con romper el Pacto Federal son autosustentables que no requieren de la federación

“El que se aflige, afloja”, hasta este dicho se apropió el presidente Andrés Manuel y éste les viene aplicando a los 10 gobernadores que abandonaron la Confederación Nacional de Gobernadores (Conago) para formar la Alianza Federalista.

Macario Schettino, en su columna “Fuera de la Caja”, publicado en El Financiero escribió que aunque muchos perciben el conflicto como un tema fiscal, no lo es y aseguró que este conflicto va más allá de simple politiquería entre los mandatarios estatales con el presidente a quien está a punto de que se le reviente la República.

Schettino puntualiza la importancia que tienen los estados en la federación y que no es un asunto solamente fiscal y de repartición de recursos, sino la autonomía que tiene que cada localidad y la influencia económicamente activa.

El analista analizó la importancia de las firmas en 1986 del tratado del GATT (Acuerdo General de Aranceles y Comercio) y el acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá, el TLCAN.

No sé si lo entienden, pero estamos al borde de una ruptura de la nación, para dejarlo claro, manifestó Macario Schettino.

“Parecen unas pocas cosas, pero la transformación que implicaron es extraordinaria. Entre otros efectos, se abrió una brecha en el paralelo 20 que seguimos menospreciando”, consignó.

Ese paralelo cruza nuestro país al norte de la Ciudad de México y al sur del estado de Yucatán, de manera que nos divide en dos grupos. El del norte inicia con Jalisco, Guanajuato y Querétaro (e incluye Yucatán y Quintana Roo). Esa parte de México no era particularmente exitosa antes de 1986. No podemos comparar adecuadamente las cifras, porque tenemos dos series incompatibles para el PIB estatal, pero sí podemos darnos una idea.

En la década de los setenta, los estados al norte del paralelo 20 perdían presencia en la economía nacional.

El analista detalló que en 19896, todos esos estados representaban 41% de la economía mexicana. Para 2018, superaban 49%.

Entre 1986 y 2018, 32 años, Campeche, Chiapas, Guerrero, Tabasco, Oaxaca y Veracruz no llegan a 2% anual promedio. Tlaxcala, Morelos, Hidalgo, Ciudad de México, Michoacán, Colima y Estado de México crecen entre 2 y 3 por ciento. Sólo Puebla logra superar la marca, con 3.1 por ciento. Son todos los estados del sur.

“Durante dos generaciones enteras, esos 18 estados se han transformado gracias al rumbo que México había elegido. No tienen incentivo alguno para modificar esa realidad. No quieren ahuyentar la inversión, no quieren más combustibles fósiles, no requieren programas asistenciales. No quieren la transformación de López Obrador, pues.

“Así que no vayan a confundir lo que está ocurriendo. No es que esas entidades quieran abandonar el pacto fiscal, es que pueden estar interesadas en abandonar la federación. Ya ayer nos recordaron Aguilar Camín y Beltrán del Río acerca de los riesgos del regionalismo. No sé si lo entienden, pero estamos al borde de una ruptura de la nación, para dejarlo claro”, puntualizó

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