Adiós a tu deuda

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En 1995 Andrés Manuel López Obrador pidió a los tabasqueños dejar de pagar la electricidad como protesta por el presunto fraude que sufrió en las elecciones de 1994 para el gobierno del estado. Muchos lo obedecieron y Tabasco se convirtió en el estado con mayor robo de electricidad en la República. Cuando algunos gobiernos y la Comisión Federal de Electricidad intentaron impulsar programas de pago, López Obrador se opuso, pero en su campaña de 2018 prometió que, en caso de ser electo Presidente, habría borrón y cuenta nueva.

Este 14 de mayo la CFE anunció el programa “Adiós a tu deuda” con el que condonará los adeudos de los usuarios morosos de Tabasco… solo de Tabasco. El plan busca beneficiar a 500 mil tabasqueños y, según el gobernador Adán Augusto López Hernández, tendrá un costo de 11 mil millones de pesos. Además, los tabasqueños tendrán acceso a una tarifa de electricidad más baja que la que pagan la mayoría de los mexicanos.

Con este anuncio López Obrador está demostrando que cumple sus promesas de campaña, aunque sean injustas. El boicot al pago de electricidad ha sido ejemplo de cómo un político puede manipular a los electores para hacer daño a una empresa del Estado con el fin de beneficiarse en lo político. También reveló que la visión de López Obrador sobre el robo de bienes públicos es muy sesgada. Robar combustible a Pemex es malo, porque se está despojando al Estado y a los mexicanos, pero robar electricidad para apoyarlo a él es bueno porque la causa justifica el delito.

López Obrador está mandando también el mensaje de que no es un verdadero liberal. Uno de los principios fundamentales del liberalismo es que todos los ciudadanos somos iguales ante la ley. El Presidente está dejando claro que en su visión algunos son más iguales que los demás. En este caso, los tabasqueños, o los tabasqueños seguidores de López Obrador que se abstuvieron de pagar la electricidad, tienen derecho a un trato especial de la CFE y del gobierno. Quienes cumplieron con sus pagos de electricidad son simplemente estúpidos.

Los tabasqueños morosos están felices con el regalo del líder, pero el resto de los mexicanos sabemos que el costo lo pagaremos los demás. La Comisión Federal de Electricidad es una empresa del Estado y los mexicanos somos los dueños. Sus pérdidas las tenemos que cubrir nosotros.

Preocupa que un líder político pueda hacer un llamado al robo de un bien público, como la electricidad, y al llegar al poder perdone ese mismo robo. Supongo que ahora podrá surgir un político que incite al robo de gasolina como protesta por agravios reales o fingidos y que prometa que cuando llegue a la Presidencia condonará las faltas cometidas al amparo de su llamado.

López Obrador ve la moral como un árbol que da frutos distintos dependiendo de la ideología. Para él, los robos de electricidad son no solo correctos sino que han sido una obligación moral para quienes quieren cambiar al país. En cambio, el hurto de gasolina es inaceptable por el daño que causa a la sociedad.

El Presidente nos dice constantemente: “Nosotros no somos iguales. Nosotros somos honestos”. Para él, sin embargo, la honestidad depende de la conveniencia. Robar está bien cuando se hace por una buena causa. Los que no roban, en cambio, son deshonestos simplemente por defender una causa con la que él no está de acuerdo.

· FALSA UTILIDAD

En 2018 la CFE tuvo ventas por 553,358 millones de pesos y costos de operación por 520,845 millones. Con un costo financiero de 28,495 millones, le quedó una utilidad antes de impuestos de 4,018 millones. Pero en lugar de pagar impuestos, recibió 23,255 millones por este concepto. Entre sus ingresos, además, se incluyen 82,168 millones en subsidios. La supuesta utilidad es falsa.

@SergioSarmiento


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