Casas preocupadas por el medio ambiente

De unos años para acá, arquitectos han tratado de unir a esta disciplina con el cuidado del medio ambiente. El reto de crear estructuras que además de tener materiales reciclables y no contaminantes, generen un beneficio adicional.

Un ejemplo es el caso del hospital Manuel Gea González. Este cuenta con una doble fachada, una doble piel, de piezas de un material plástico muy ligero denominado Prosolve 370e que está cubierto con una capa superfina de polvo dioxido de titanio (TiO2). Este pigmento blanco, brillante y opaco y tiene cualidades fotocatalíticas y antimicrobianas. Cuando recibe la luz solar, neutraliza las emisiones y otras toxinas y las retiene en su interior.

Hospital Manuel Gea González

Con este sistema, se limpia el aire que penetra en el edificio y lógicamente el que le rodea. Una ventaja adicional es que la pantalla de baldosas filtra la luz solar y reduce la temperatura en el interior, lo que también representa un ahorro en aire acondicionado y sus emisiones contaminantes.

Se calcula que esta fachada Hospital Manuel Gea González puede neutralizar cada día las emisiones de óxido de nitrógeno de mil autos.  La fachada mide 2 mil metros cuadrados y fue el primer edificio del tipo en México y Latinoamérica.

Construcción que almacena agua y refrigera el edificio

La empresa BMDesign Studios, diseñó una solución arquitectónica para los climas más áridos. Llamada techo cóncavo, es un sistema de doble techo diseñado para recoger y almacenar el agua de lluvia, para luchar contra la escasez de agua y también conseguir la refrigeración natural del edificio.

El techo cóncavo fue diseñado para entornos áridos, donde la recogida de agua de lluvia puede ser complicada debido a las altas tasas de evaporación y a las bajas precipitaciones anuales. Este sistema de doble techo, que incluye un techo abovedado debajo de un área de captación en forma de cuenco, está diseñado para ayudar a recoger incluso las cantidades más pequeñas de lluvia, que se funden en gotas más grandes, lo justo para la recogida antes de que se evapore.

Además, un techo cóncavo encima de un techo convexo favorece la refrigeración natural a través del movimiento de la sombra y del viento entre los dos techos.

El área de captación en forma de cuenco está lo suficientemente inclinado para llevar las gotas de lluvia hacia un punto central, donde la lluvia se canaliza hacia un sistema de almacenamiento. Para alojar el sistema de almacenamiento se usan espacios entre las paredes, de manera que ayude a regular la temperatura interior del edificio.

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