La fotógrafa mexicana, Graciela Iturbide, de 79 años, es uno de los orgullos artísticos más grandes de nuestro país. En esta temporada la recordamos por su maravillosa obra sobre un tema clave de la cultura nacional: la muerte y sus diferentes rostros.
Graciela Iturbide empezó a tomar fotografías con apenas 11 años de edad. Ya en su juventud, estudió en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Autónoma de México y luego se convirtió en directora de cine, aunque la fotografía siempre fue su mayor pasión. Su trabajo con las imágenes, con sus retratos de la cultura mexicana, fue reconocido a nivel internacional, principalmente su obra sobre la muerte, uno de los ejes principales de su trabajo y en el cual plasmó una obsesión que convirtió en arte y nuevas narrativas visuales, al colmar de sutileza y símbolos la tragedia de las pérdidas, de la fugacidad de la vida en los ojos de un cadáver, en los ojos de las mujeres tristes, en pequeño convertido en ángel o en un sueño. Así lo describe Alejandro Castellanos en su artículo “Graciela Iturbide. El tiempo, la vida, la muerte”, publicado en la revista Nexos:
“Graciela Iturbide describió con propiedad uno de los componentes de su proceso creativo: la obsesión por la muerte que se transforma en afirmación de la vida; el sueño literario que se convierte en imagen real: el hombre cargando el ataúd de un angelito —un infante difunto—, al cual siguió para encontrar en el camino una epifanía: el cadáver de un hombre mitad carne mitad calavera, destazado por los pájaros que se observan volando en la última parte de la serie fotográfica: un conjunto de imágenes misterioso y trascendental, que da cuenta de la intensidad de aquellos momentos y de la fragilidad de la vida”.
Al mismo tiempo, una de los retratos más icónicos de la fotógrafa mexicana es el titulado “Nuestra Señora de las Iguanas”, tomado en Juchitán, Oaxaca, en el año 1979, en una serie que culminó con la publicación del libro Juchitán de las Mujeres en 1989.
Iturbide cuenta con numerosos premios en su haber, como el Rencontres Internationales de la Photographie, Arles, Hasselblad, el Nacional de Ciencias y Artes y con un doctorado honoris causa en Fotografía por el Columbia College Chicago y en Artes por el San Francisco Art Institute. Su obra fue premiada también por la W. Eugene Smith Memorial Foundation, obtivo el Grand Prize Mois de la Photo de Paris, la Guggenheim Fellowship por el proyecto ‘Fiesta y Muerte’ en 1988 y el Hugo Erfurth Award, de Alemania, y el International Grand Prize, Hokkaido, de Japón.
Su obra ha sido expuesta en galerías y musesos de diferentes países, como el Centre Pompidou, el San Francisco Museum of Modern Art , el Philadelphia Museum of Art, el Paul Getty Museum, la Fundación MAPFRE, Madrid, el Photography Museum Winterthur y la Barbican Art Gallery.
Con información de gracielaiturbide.org, UNAM y Nexos
DESDE LA CANCHA Por Demetrio Sodi No coincido con aquellos que dicen que México ya…
"Desde la Cancha" Por Demetrio Sodi Los gobiernos de la 4T no han dado resultados…
"Desde la Cancha" Por Demetrio Sodi La semana pasada, la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió…
Desde la cancha Por Demetrio Sodi Se dice que un optimista es un pesimista mal…
Desde la Cancha Por Demetrio Sodi No cabe duda de que el concepto de democracia…
Desde la cancha Por Demetrio Sodi. En todos los países desarrollados el Estado juega un…
Esta web usa cookies.