Don’t look up: la película que amas u odias, pero que todos necesitamos ver

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Con un elenco extraordinario, Don’t look up, la nueva película de Leonardo DiCaprio, Meryl Streep y Jennifer Lawrence, disponible en Netflix, está en boca de todos. Algunos la tildan de aburrida, mientras otros agradecen su acidez y la necesaria sátira de su trama. ¿Tú de qué lado estás?

Una dura crítica a la sociedad contemporánea

El conflicto de esta historia es un cliché de las películas americanas: un meteorito está por golpear al planeta y destruirlo todo y solo le quedan seis meses a la humanidad, a menos que se haga algo al respecto. Cuando partes de un lugar común y una trama que se ha desarrollado en decena de películas, lo importante es el giro de originalidad que le des a tu historia. Y eso es lo que hizo el director Adam McKay, quien apostó por no visualizar al gobierno norteamericano como el glorioso salvador de la humanidad y ejercer una dura crítica a la banalidad y las prioridades, principalmente económicas, de la clase política estadounidense.

Con un toque de humor muy peculiar por lo irracional de las situaciones, el cual ha sido muy cuestionado por los espectadores y la crítica, Don’t look up da una vuelta de 180 grados al Armageddon de 1998 para mostrar la priorización contemporánea del espectáculo, las redes sociales, el innegable poder de los multimillonarios que son dueños de la tecnología del mundo y sobre todo la otra cara de un gobierno que siempre se había planteado como el héroe, pero que ahora se pregunta: “¿qué puedo ganar de todo esto?”.

Aburrida o no, vale la pena verla

La película de McKay, ganador del Oscar al mejor guion adaptado por la película La gran apuesta (2015), dura dos horas y media, en las que muestra la indiferencia de la sociedad ante una situación de emergencia, la manipulación de un gobierno con tintes “trumpistas” y la frivolidad del espectáculo en el que se sumerge el doctor Randall Mindy, interpretado por DiCaprio, mientras la doctoranda Kate Dibiasky se convierte en la resistencia, en esos que sí quieren voltear hacia arriba y que exigen respuestas. Una serie de decisiones tomadas desde la cúpula y lo de siempre: el futuro de la humanidad en las manos de las decisiones de unos cuantos.

“Si tuviera que describir el ‘No mires arriba’ en pocas palabras, sería una analogía de la cultura moderna y nuestra incapacidad para oír y escuchar la verdad científica. A menudo, en mi carrera, buscaba una película que tuviera un trasfondo ambiental, pero al igual que la avalancha de noticias sobre el cambio climático, mucha gente no quiere escucharla, y hacer una película al respecto es una tarea aún más difícil de asumir, y Adam, que es un individuo increíblemente franco sobre la crisis climática, realmente quería hacer una película que aportara un elemento de comedia oscura a lo que parece ser un tema abrumador.

Lo que Adam hizo que fue tan brillante aquí, fue usar la analogía de un cometa gigante que se dirige hacia la Tierra y cómo la raza humana reaccionaría a él desde un nivel político, formando un nivel científico, y lo que haríamos al respecto. Me acordé de cómo son los científicos climáticos, los científicos como Michael Mann, por ejemplo, cuando se les pone en el ojo de huracán de las noticias y se les dice que hablen sobre los eventos catastróficos de la crisis climática. Aquí están tratando de hacer partícipes a los medios y no politizar sobre el tema, sino tratar de articular los hechos lo mejor que pueden”.

Leonardo DiCaprio (declaraciones tomadas de El independiente)

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