La importancia del IMC

La importancia del IMC

México es el primer país con los índices más altos en obesidad y sobrepeso, a nivel mundial nuestra genética y pobre alimentación nos hacen propensos a padecer estas enfermedades que de no atenderse puede llegar a ser degenerativas. Un niño con sobrepeso puede llegar a mermar y reducir su calidad de vida, además de los problemas psicológicos y abusos verbales de los que puede llegar a ser víctima.

Pero para no llegar al extremo de entrar en  la estadística de forma inconsciente, debemos mesurar nuestra alimentación y mejorarla, realizar actividades físicas, o por lo menos caminar diario por 30 minutos, pero sobre todo, debemos estar midiendo nuestro Índice de Masa Corporal (IMC).

La importancia del IMC radica en la necesidad de conocer cuáles son los límites que existen entre tener sobrepeso y estar dentro de tu peso; esto se calcula conformo a tu estatura y tu peso. Si tienes un IMC mayor al recomendado, es una alerta roja que deberás atender pronto, de lo contrario podrías desarrollar obesidad. Y más tarde, un problema de salud pública.

El cociente entre el peso de una persona y su altura expresada en metros elevada al cuadrado es la forma de calcular el IMC, un dato de gran importancia que permite conocer el estado nutricional en un marco que establece como normal cuando la cifra resultante se encuentra entre 19 y 24.9. Cabe destacar que las medidas varían dependiendo del género.

Tomando lo anteriormente mencionado, cuando la cifra resultante del cálculo es inferior indica delgadez y si por el contrario es superior está marcando un determinado grado de obesidad.

La importancia del IMC se evalúa como una necesidad para determinar el estado nutricional de una persona con solo conocer peso y altura, siendo en la actualidad una de las formas más utilizadas para diagnosticar tanto bajo peso, como desnutrición y obesidad.

Sin embargo, este índice al basarse solo en el peso y la altura tiene la limitación de no diferenciar entre masa muscular y grasa que se encuentran presentes en el organismo y por ello, no debe ser utilizado en todos los casos, de forma aislada para hacer un diagnóstico, ya que una persona como puede ser un deportista profesional no puede ser catalogado como obeso por tener un IMC elevado, ya que en su caso no se trataría de grasa corporal sino de gran cantidad de músculo en la composición de su cuerpo.

De allí que con el objetivo de salvar posibles errores en algunos casos se completa el cálculo del IMC con otros parámetros que permiten hacer una distinción entre la cantidad de músculo y grasa en el cuerpo, siendo aplicable en cambio el IMC de forma aislada a personas que realizan una actividad física media.

Una vez calculado el IMC el resultado puede clasificarse como normal cuando el valor se encuentra entre 18,5 y 24,9, en tanto que si este se encuentra entre 25 y 29,9 puede afirmarse que la persona padece de pre-obesidad o sobrepeso y si es mayor a 30 esta indicando un problema de obesidad. Si en cambio el IMC se encuentra entre 17 y 18,5 la persona se encuentra en un peso inferior al adecuado.

El índice de masa corporal es una herramienta sencilla de utilizar y útil a la hora de evaluar los riesgos asociados a la salud tanto los relacionados con el sobrepeso y la obesidad como a la delgadez extrema, siendo un estudio que ha permitido establecer umbrales efectivos para evaluar las zonas de riesgo.

La importancia del IMC

 

Redacción Ciudadanos en Red