Las 3 del día

Sheinbaum, reprobada

  • Carlos Loret de Mola

La contingencia ambiental que aparentemente ya termina fue una sacudida para la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.

En la opinión pública fue un corte de caja de casi medio año de gobierno. Reprobó en la evaluación.

El descontento por su respuesta a la crisis ambiental provocó que no solo se hablara de una pobre gestión en esa coyuntura sino también de lo que se percibe como una parálisis ante la inseguridad sin control en la ciudad.

La lluvia de críticas marcó claramente el fin del periodo de gracia que le permitía acudir a la coartada de culpar a las administraciones pasadas.


Jugar con trenes

  • Sergio Sarmiento

Un viaje en autobús de Cancún a Tulum cuesta 160 pesos. No hay que esperar mucho para tomar uno con 29 viajes diarios disponibles de las 5:30 a las 22:05. Además, no tienen subsidios; son rentables.

El Tren Maya de López Obrador iría no solo de Cancún a Tulum, sino que llegaría a Bacalar, se adentraría en la península de Yucatán por Escárcega hasta Palenque y después regresaría por Campeche y Mérida hasta Cancún en un recorrido de 1,525 kilómetros. Según el Presidente, el proyecto costaría entre 120 mil y 150 mil millones de pesos, un máximo de 100 millones de pesos, 5.3 millones de dólares, por kilómetro. La construcción se haría en un tiempo sin precedente: cuatro años. El bajo costo y el breve lapso serían consecuencia de que mucho del derecho de vía ya lo tiene el gobierno. Ah, y claro, ¡porque ya no hay corrupción!

Casi ningún tren de pasajeros en el mundo es rentable. No hay razón para pensar que el Tren Maya lo será, aun si se construyera por 150 mil millones de pesos. El estudio del IMCO, empero, sugiere que los costos reales de construcción oscilarán entre 460 mil millones y 1.5 billones de pesos. Quizá el Tren Maya tenga un mayor número de pasajeros que el Chepe, pero esto llevaría quizá a un máximo de 200 mil o 300 mil usuarios anuales. No son suficientes para hacerlo rentable.


La oportunidad para el T-MEC

  • Enrique Quintana

La decisión del gobierno de Estados Unidos de eliminar los aranceles al aluminio y al acero anunciada el viernes pasado abre la puerta para la ratificación del nuevo T-MEC, pero el proceso no será sencillo.

Aunque la ratificación del Acuerdo corresponde a las dos cámaras de su Congreso y no al Ejecutivo, se percibe un ambiente que puede ser favorable para obtener el respaldo de los demócratas, la pieza clave de una posible ratificación.

Aunque seguramente Nancy Pelossispeaker de la Cámara de Representantes en EU, va a seguir insistiendo en el tema del ‘enforcement’ de las leyes laborales como bandera política, si hay una corriente de opinión suficientemente grande a favor del nuevo Tratado, los demócratas no se van a arriesgar a quedar como los que sabotean la renovación de este acuerdo.


Las tres del día es un ejercicio de compartir columnas que tratan los temas más importantes del día. Pueden leerse en su totalidad en los links correspondientes.