Las 3 del día

Villamil & Calleja vs. Villamil & Calleja

Aleida Calleja, directora del Instituto Mexicano de la Radio, creía en abril que para julio o agosto podría tener listo el plan de trabajo del IMER.

“Ya resueltas las urgencias, me sentaré con todas las áreas a planear de manera estratégica, y por año, un plan de trabajo que responda a una prospectiva de largo plazo”, declaraba en abril Calleja, en una entrevista con Proceso.

En esa charla, la especialista en medios convertida en funcionaria en este gobierno, se congratulaba de haber logrado que se quedara “la mayor parte” del personal de honorarios que laboraba en el IMER.

Dos meses después, la situación pinta muy distinto. Aunque ayer hubo un anuncio de última hora de que el gobierno federal entraría al rescate, en vez de plan de trabajo, julio iba a traer un recorte de 240 plazas en el IMER. Y la “prospectiva de largo plazo” sería un disco rayado: estaciones sin conductores, que sólo programarían música.

Ayer en la mañanera varios reporteros cuestionaron al presidente Andrés Manuel López Obrador sobre lo que ocurre en el IMER. Su respuesta fue: “No lo sabía, me estoy enterando ahora”.

Es factible que el mandatario diga la verdad. Sus colaboradores son poco dados a informarle nada, menos a advertirle los costos reales de las decisiones de su administración. Y en última instancia, López Obrador no debería ser el responsable de lo que pasa en el IMER, sino Calleja y Jenaro Villamil, presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR).

Dicen que hay que tener cuidado con lo que uno desea porque se te puede cumplir. En este caso, Calleja & Villamil forjaron una presencia pública en el debate a favor de medios públicos libres, fuertes y comprometidos con la sociedad. El destino ahora los puso en el timón oficial de esa agenda.


El barco tiene ratas… ¡húndelo!

políticos corruptos en México
Imagen de udgtv.com

Esta pareciera ser la premisa del actual gobierno. Por donde quiera que buscan o escarban, aparecen actos, contratos, acciones, esquemas relacionados con la corrupción.

En las empresas paraestatales, en los servicios públicos, en las concesiones o contratos, aparecen evidencias de corrupción por parte de los servidores públicos en asociación con particulares.

La corrupción, como ha señalado el Presidente, se convirtió en bandera, mecanismo generalizado, práctica extendida en la anterior administración, a todos los niveles. Basta con revisar en detalle los reportes de la Auditoría Superior de la Federación para comprobar que, desde hace años, los señalamientos están sustentados en discrepancias y reportes claros acerca del mal uso o desvío de recursos.

Sin embargo, no es un problema privativo de la administración anterior; ahí están los estados gobernados por otros partidos, o la propia Ciudad de México y sus delegaciones de entonces, con múltiples señalamientos de corrupción. ¿Quién los ha perseguido, investigado, judicializado, sancionado? Nadie. Por años hemos arrastrado este problema con algunos notables “chivos expiatorios”, para dejar lección pública de que algunos son castigados por la voluntad política del poderoso en turno, no por la acción de la justicia.


Esta vez… sí había otros datos

En su momento impulsaron el tener medios públicos fuertes y autónomos, ahora tienen la difícil tarea de poner eso en práctica
Imagen de Vanguardia

Enrique Quintana

El día de ayer, en su conferencia mañanera, el presidente López Obrador abundó respecto al tema de la producción petrolera.

En ella, el director general de Pemex presentó un adelanto de las cifras de junio, con un corte hasta el día 19. En ese lapso, la producción promedio fue de un millón 680 mil barriles diarios.

En mayo, la cifra oficial reportada por Pemex para el mes completo fue de un millón 663 mil. Si al cierre de junio, se mantuviera el mismo nivel que hasta el día 19, entonces el resultado estaría ligeramente por arriba del promedio de los primeros cinco meses del año, que fue de un millón 670 mil barriles y se mostraría que, en este caso, las ‘otras cifras’ que tenía el presidente López Obrador, sí validaban su afirmación de que la caída en la producción se detuvo.

La meta fijada por Pemex para este año es de un millón 829 mil barriles para el mes de diciembre.

Si se cumpliera ese objetivo, la producción de Pemex habría crecido en 119 mil barriles diarios respecto al nivel de diciembre de 2018. En contraste, el resultado del año pasado implicó una caída de 163 mil barriles diarios.

Es decir, bajo la premisa del cumplimiento de las metas, habría un comportamiento completamente opuesto entre este año y el anterior.


Las tres del día es un ejercicio de compartir columnas que tratan los temas más importantes del día. Pueden leerse en su totalidad en los links correspondientes.

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