Las 3 del día

PF: crónica de un conflicto anunciado

1. El movimiento de protesta en la Policía Federal (PF) no sorprende: desde que se anunció la decisión de subsumir a la corporación en la Guardia Nacional (GN), era evidente que la transición iba a ser difícil, que ubicar a policías en una institución dominada de cabo a rabo por el Ejército iba a generar malestar.

El descontento ha sido visible desde hace mucho tiempo: a inicios de mayo, por ejemplo, policías federales empezaron a circular fotos y videos sobre las (pobres) condiciones en las que se realizaban los cursos de inducción a la GN. Hace 10 días se hicieron públicas las quejas sobre alimentación, alojamiento y equipo de los policías federales enviados a hacer tareas de control migratorio. Y esas son apenas las manifestaciones más visibles del enojo que se ha apoderado de la PF desde hace meses.

2. En el conflicto hay un problema de formas: nadie en posición de mando, ya sea en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) o en la propia PF, se tomó la molestia de explicar con claridad a los policías el proceso de transición a la GN, incluyendo las implicaciones en términos de adscripción, antigüedad, remuneraciones, prestaciones y rangos. Si la PF se volvió un hervidero de rumores, es por el fracaso rotundo de la SSPC para comunicar con claridad en el interior de la institución lo que se venía.


AMLO ante la rebelión en la PF, ¿la mano de Osorio Chong?

Osorio Chong

Ante la rebelión inédita en la Policía Federal que ayer puso en jaque a la Ciudad de México y hoy amenaza con extenderse a toda la República, por la denuncia de violaciones a sus derechos laborales al integrarlos a la Guardia Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador, como buen beisbolista, primero bateó las demandas y exigencias de los agentes federales descalificando su movimiento al considerar que “no hay razón y no es una causa justa”, y luego, desde el montículo del poder, lanzó una bola caliente, con una delicada acusación: que “hay mano negra” detrás de este conflicto y que esa mano podría ser de “quien manejaba antes (a la PF) desde los sótanos de Bucareli”.

No hace falta inferir mucho para leer en el señalamiento del presidente el nombre de quien, como secretario de Gobernación en el sexenio pasado y actual líder del PRI en el Senado, Miguel Ángel Osorio Chong, fue el responsable de la seguridad y del manejo de la Policía Federal en los últimos seis años. ¿Sugiere el presidente que Osorio Chong está detrás de este movimiento, hasta ahora pacífico de los policías federales pero que amenaza con radicalizarse que puede descarrilar el arranque de su Guardia Nacional y toda su estrategia de seguridad federal? De ser así sería una acusación grave y delicada que, no sólo tendría que probarse, sino también ser respondida por quien es aludido y, entre líneas, señalado de algo que puede parecer un amotinamiento o una rebelión de una fuerza federal.


Policía Federal al pabellón

flashmob de la Policía Federal

Seamos francos, el proyecto de Guardia Nacional que hoy marcha sobre el país es una militarización de facto de la seguridad, algo impensable durante el régimen de Peña Nieto o de Felipe Calderón.

Hoy, en la 4T, soldados y marinos lo controlan todo, hacen más de lo que ya hacían y tienen más poder del que ya tenían, ahora, incluso, con un marco jurídico que les permite actuar sin temor a represalias legales.

La Guardia Nacional no es civil ni será civil jamás, ha sido parida por las fuerzas castrenses y así permanecerá en su código genético, se ve militar, parece militar, huele a militar… Es militar.


Las tres del día es un ejercicio de compartir columnas que tratan los temas más importantes del día. Pueden leerse en su totalidad en los links correspondientes.

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