Las 3 del día

El Metro parece de 80 años y no tiene geriatras

Es la segunda vez que Florencia Serranía Soto es directora del Metro.

Ya encabezó ese sistema de 2004 a 2006 —además de haber dirigido el Servicio de Transportes Eléctricos del Distrito Federal y haber sido directora de Planeación y Vialidad en Setravi durante la administración de Andrés Manuel López Obrador en el Gobierno de la Ciudad—, así que sabe del tema.

¿Qué desafíos encontró en el Metro en esta ocasión, a casi 15 años de distancia de su primera vez en el cargo?

Curiosamente, el mismo: la modernización del Sistema de Transporte.

Sólo que agravado, apunta la funcionaria durante una comida con directivos y colaboradores de El Heraldo. Porque hoy en día, el Metro —y sus trabajadores— han envejecido aún más. Terriblemente.


Lozoya no sabía

Emilio Lozoya está en México. En los últimos meses ha entrado y salido del país, pero se encuentra en México. Hasta ayer al mediodía no sabía que la justicia iría por él. Pese a que fue inhabilitado, la semana pasada, por la Secretaría de la Función Pública, para ejercer cargos públicos por 10 años, no vio venir consecuencias por la vía penal.

Parece que la justicia lo va cercando, lo rodea poco a poco. El intocable ex director de Pemex durante el sexenio de Enrique Peña Nieto vuelve a escena cortesía de Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda, a quien el gobierno pasado echó de la Fiscalía electoral, por incómodo.

La historia es como sigue: en octubre de 2017, un viernes por la tarde, el encargado de despacho de la PGR, Alberto Elías Beltrán, quien no cumplía ni una semana en el cargo que ocupó de rebote, lo corrió.

La razón, se dijo, fue por “transgredir el código de conducta” al haber compartido información que, dijo la PGR, ponía en “entredicho la imparcialidad de una investigación”.

The Wall Street Journal apuntó que la destitución se debió “a la investigación de sobornos supuestamente recibidos por un exjefe de la empresa petrolera los cuales se utilizaron para financiar la campaña de Peña Nieto”.

Imposible separar antes, ahora y después, a Lozoya de la figura de Peña Nieto.


Un potosino golpea a Mancera

El operador del desmoronamiento que padeció ayer Miguel Ángel Mancera como líder de la bancada del PRD en el Senado se llama Ricardo Gallardo, ex jefe del mismo grupo político en la Cámara de Diputados, quien de la noche a la mañana se hizo aliado de Morena para apoyar los proyectos del presidente López Obrador.

Sin Mario Delgado, el diputado Gallardo no hubiese podido darle ese golpe demoledor al ex jefe de Gobierno de la Ciudad de México, que desde su llegada al Senado, vivió contando los minutos de su liderazgo. Primero porque Emilio Álvarez Icaza le renunció para declararse independiente, tras haberle sacado una candidatura por la vía de la coalición Por México al Frente.

Estos meses aciagos para Mancera también obedecieron a la renuncia a su bancada de Israel Zamora, un desconocido en el ámbito legislativo, hasta que su nombre sonó fuerte en medio del escándalo por conseguir prestado el Palacio de Bellas Artes, pues lo dejó bailando en la tablita para irse con el PVEM. Con Mancera eran cinco integrantes.


Las tres del día es un ejercicio de compartir columnas que tratan los temas más importantes del día. Pueden leerse en su totalidad en los links correspondientes.