Manuel Gea González, hospital ecológico

El problema de la contaminación ha crecido de manera al parecer incontrolable en los últimos años. En promedio 5 de 7 días a la semana se reportan altos niveles de contaminación. Por esta razón, la existencia de lugares como el hospital Manuel Gea González se vuelve tan importante.

Este edificio se inauguró en 1942 y fue en 2013, con la construcción de una nueva torre de especialidades médicas, que se vio la importancia de hacer algo por el medio ambiente.

El hospital Manuel Gea González cuenta con una doble fachada, una doble piel, de piezas de un material plástico muy ligero denominado Prosolve 370e que está cubierto con una capa superfina de polvo dioxido de titanio (TiO2). Este pigmento blanco, brillante y opaco y tiene cualidades fotocatalíticas y antimicrobianas. Cuando recibe la luz solar, neutraliza las emisiones y otras toxinas y las retiene en su interior.

Con este sistema, se limpia el aire que penetra en el edificio y lógicamente el que le rodea. Una ventaja adicional es que la pantalla de baldosas filtra la luz solar y reduce la temperatura en el interior, lo que también representa un ahorro en aire acondicionado y sus emisiones contaminantes.

Se calcula que esta fachada Hospital Manuel Gea González puede neutralizar cada día las emisiones de óxido de nitrógeno de mil autos.  La fachada mide 2 mil metros cuadrados y fue el primer edificio del tipo en México y Latinoamérica.

Una obra alemana

El diseño estuvo a cargo de una firma alemana llamada Elegant Embellishments. La cofundadora de la firma Allison Dring explica que la forma de los azulejos son una “red quasicristalina, crean una omni-direccionalidad, y engrandecimiento de la superficie la cual mejora su habilidad de recibir y dispersar los rayos UV. Además las formas disminuyen la velocidad de los vientos y crean una turbulencia que distribuye mejor los contaminantes sobre las superficies activas.”