Más allá del debate sobre la militarización de la seguridad pública propuesta el presidente López Obrador, Demetrio Sodi llama a analizar qué tanto ha funcionado la creación de la Guardia Nacional para reducir la violencia en el país.
En su artículo “¿Funciona la Guardia Nacional?”, publicado en el diario El Economista, Demetrio Sodi apunta que el presidente Andrés Manuel López Obrador “está atrapado con la militarización”, pues, de los 115,000 elementos que integran la Guardia Nacional, el 75% son soldados o marinos “que no están dispuestos a dejar de ser militares, pasar al ámbito civil y convertirse en policías” y tampoco Sedena o Semar estarían dispuestas a perderlos para transferirlos a una institución civil.
“Si no se militariza la Guardia Nacional se quedaría sólo con 25,000 elementos y sería otro esfuerzo fracasado de este gobierno. Por eso, además del pensamiento militarista del presidente, la única alternativa de que su Guardia Nacional se mantenga es que la maneje el Ejército”, advierte Sodi.
Como señala Sodi, la población, desesperada ante la inseguridad y la delincuencia, se siente segura con la presencia de la Guardia Nacional, aunque la institución no haya dado los resultados que se esperaban de ella. Ante la situación, cabe cuestionarse si los recursos destinados a la creación de este nuevo organismo hubieran obtenido mejores resultados si se hubieran invertido en el fortalecimiento de las policías estatales y municipales, pues, además, los militares “no tienen el perfil y la preparación para interactuar con la población y los gobiernos locales y para garantizar la seguridad pública, como si lo pueden hacer las policías estatales y municipales”.
“En todo este tiempo, la militarización no ha dado resultados para reducir la violencia y debilitar a la delincuencia organizada. De hecho, estamos viviendo niveles de violencia que no habíamos visto hace muchos años y los resultados en reducción de homicidios dolosos es muy pobre al bajar en 14% en lo que va del sexenio”.
En este sentido, Sodi destaca a la Ciudad de México como un ejemplo de presencia mínima de la Guardia Nacional con resultados “que no se han dado donde la presencia de esta institución es preponderante”. Como señala el experimentado político y ciudadano preocupado por la realidad del país, el gobierno capitalino “le apostó a fortalecer a la policía local y los resultados están a la vista”, tal como ha sucedido en entidades como Yucatán y Coahuila, entre otras, donde se ha dado prioridad a fortalecer las policías estatales y municipales.
“El debate debe estar entre quienes pueden ser más efectivos para garantizar la seguridad pública, los militares y su disciplina o los policías y su contacto con la población. Los militares en convoyes dando vueltas o los policías interactuando en las comunidades y con la gente”.
Con información de El Economista
La economía, la seguridad y hasta la política mexicana enfrentan una presión inédita desde Washington.…
Claudia Sheinbaum concentra un poder presidencial sin precedentes, pero enfrenta problemas de control político, desgaste…
La negativa de Claudia Sheinbaum a extraditar a políticos de Morena, en medio de una…
México vive un momento histórico en el comercio exterior. Las cifras más recientes muestran un…
La iniciativa de Ley de Protección a las Audiencias plantea nuevas obligaciones para los medios…
¿Hacia dónde se dirige México si Morena mantiene el control del Congreso? Este artículo de…
Esta web usa cookies.