MORENA ES UN PELIGRO PARA MÉXICO

Cartón editorial satírico que representa la manipulación de las instituciones democráticas mediante una figura que controla como marionetas al Poder Judicial, el INE y la libertad de expresión, acompañado por el retrato a color del autor en uno de los costados.

Desde la Cancha

Por Demetrio Sodi

No sabemos hasta dónde es capaz de llegar el gobierno y su partido, Morena, en la regresión democrática que hemos enfrentado desde su llegada al poder, especialmente si el próximo año obtienen nuevamente la mayoría calificada en la Cámara de Diputados.

La consolidación de un gobierno cada vez más autoritario ha ocurrido de manera progresiva durante los casi ocho años en los que Morena ha controlado el Poder Ejecutivo y el Congreso. No sabemos hasta dónde pretenden avanzar en su objetivo de monopolizar el poder, pero su admiración por las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua constituye una señal profundamente preocupante.

Las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum respecto a la decisión del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, de eliminar las elecciones para impedir que la oposición llegue al poder, revelan con claridad su concepción de la democracia. Afirmar que fue el pueblo nicaragüense quien decidió prescindir de las elecciones resulta absurdo. Más aún, constituye una advertencia de lo que podría ocurrir en México si Morena permanece en el gobierno y conserva el control del Congreso.

Siempre pensé que el gobierno y su partido no se atreverían a vulnerar la autonomía del Poder Judicial, de las autoridades electorales o la libertad de expresión. Sin embargo, durante la presidencia de Claudia Sheinbaum esas tres columnas fundamentales de toda democracia han sido debilitadas. La Suprema Corte, el Poder Judicial y la procuración de justicia se encuentran bajo el control del oficialismo; en el INE y en el Tribunal Electoral cuentan con la subordinación de la mayoría de consejeros y magistrados, mientras que el gobierno impulsa iniciativas que representan una amenaza para la libertad de prensa bajo el argumento de proteger a las audiencias.

México enfrenta una amenaza real si Morena obtiene la mayoría calificada, o incluso la mayoría simple, en la elección de diputados del próximo año. Eso les permitiría mantener la capacidad de seguir modificando las leyes a su conveniencia, como lo han hecho durante los últimos ocho años. Desafortunadamente, no parece que la oposición tenga hoy la fuerza suficiente para arrebatarles esa mayoría, sobre todo ante la decisión de competir dividida. Tampoco creo que Morena pueda ser derrotada únicamente con mejores propuestas si antes no logramos que la sociedad tome conciencia de que ese partido y su gobierno representan un peligro para México.

Morena es un peligro por su alianza con la delincuencia organizada. Esa es la razón por la que México continúa siendo uno de los países más violentos e inseguros del mundo. Es un peligro porque encabeza, a mi juicio, el gobierno más corrupto de nuestra historia. El robo de combustible —el llamado huachicol— solo puede operar mediante la complicidad entre funcionarios públicos, empresarios y organizaciones criminales.

También representa un peligro para la relación con Estados Unidos. Nunca esa relación había atravesado un momento de tanta tensión como el actual. Es un riesgo para la economía, porque la confianza empresarial se ha deteriorado y porque el deterioro de la relación con nuestro principal socio comercial pone en entredicho la estabilidad del tratado comercial del que dependen millones de empleos en México.

Morena también representa un peligro para el bienestar futuro de los mexicanos. Es falso que los programas sociales y las grandes obras de infraestructura se hayan financiado exclusivamente con el combate a la corrupción. Han sido financiados, en buena medida, mediante el crecimiento de la deuda pública, que durante estos ocho años ha alcanzado niveles históricos. Morena ha hipotecado el futuro de México y, particularmente, el de las nuevas generaciones.

Mientras no logremos que la sociedad comprenda que Morena representa un riesgo para el futuro de sus hijos, seguirá votando por ese partido. Muchos ciudadanos no advierten que los apoyos sociales de hoy se financian con deuda que terminarán pagando las próximas generaciones. También es indispensable entender que los aumentos salariales los generan principalmente las empresas mediante la creación de riqueza y productividad, mientras que los programas sociales se sostienen con impuestos y deuda pública.

La elección federal del próximo año para renovar la Cámara de Diputados debe convertirse en un auténtico plebiscito. Los ciudadanos tendrán que decidir si desean que Morena continúe concentrando el poder o si ha llegado el momento de corregir el rumbo. Quienes no estamos de acuerdo con lo que ocurre en el país debemos dedicar nuestros esfuerzos a convencer a la sociedad de que México necesita un cambio. Ese cambio comienza en las urnas, con la elección del próximo año.

Leer más:

Recommended Posts