Terror y violencia en Michoacán: la realidad en Zitácuaro, Ciudad Hidalgo y Maravatío

Debido a los elevados niveles de violencia en Michoacán, así como las extorsiones y enfrentamientos del crimen organizado, vivir en la región oriente del estado se ha convertido en un verdadero infierno. 

Sumidos en la violencia

A pesar del despliegue del programa Blindaje Zitácuaro por parte de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, la fiscalía estatal, el Ejército y la Guardia Nacional, los habitantes de los municipios de Zitácuaro, Ciudad Hidalgo y Maravatío, ubicados en la zona oriente de Michoacán, enfrentan todos los días la inseguridad y la violencia que se ha desatado por grupos del crimen organizado buscan el control del estado. 

De acuerdo con un reportaje de El Universal, esta región del país se ha “convertido en el tercer campo de guerra más grande entre los cárteles que se disputan la entidad”. Así, las balaceras; los enfrentamientos de la policía con grupos delincuenciales; las extorsiones a comerciantes; los feminicidios; los homicidios de civiles, alcaldes y periodistas; así como las desapariciones y el desplazamiento forzado continúan incrementando, lo que ha dejado a los habitantes en el desamparo.

Así lo relata en su testimonio Mateo, un habitante de Zitácuaro de 53 años que se dedica al comercio ambulante quien fue entrevistado por El Universal. Mateo perdió su trabajo cuando cerró la empresa comercializadora en la que trabajaba porque ya no podía pagar las extorsiones del crimen organizado. En la calle, vendiendo mercancía que compró con su liquidación, quedó en medio de dos balaceras en menos de tres días. 

“De tres años para acá, ya es peligroso estar en la calle, en tu trabajo y hasta en tu hogar, porque [los criminales] están en todos lados”, lamenta.

Comerciantes: víctimas de extorsión y violencia en Michoacán

El crimen organizado en estos municipios ha limitado el abasto de alimentos debido a los altos costos de las cuotas que piden a los comerciantes. Y si no pagan, son secuestrados o asesinados. Por esta razón, se ha reportado que no hay carnicerías abiertas en Ciudad Hidalgo, pues Los Correa, la banda criminal que controla la zona les impuso cuotas de 50 mil pesos mensuales. Muchas pollerías están en la misma situación, tras imponerles pagos de 15 a 20 mil pesos. 

Sin embargo, los habitantes de este municipio temen hacer las denuncias correspondientes, pues sospechan que las autoridades municipales están coloridas con los miembros del crimen organizado. La situación a llegado a tal grado, que el alcalde Téllez Marín pidió a los habitantes de Ciudad Hidalgo que se confinaran en sus domicilios para resguardarse ante la violencia que han desatado los enfrentamientos entre miembros del crimen organizado. 

“Ningún desconocido entra o sale de la cabecera municipal sin ser fotografiado o cuestionado por los informantes al servicio de la organización criminal local. Los Correa —aliados del cártel de La Familia Michoacana—, también son señalados por la desaparición y reclutamiento forzado de jóvenes para engrosar sus filas”, revela El Universal

Además, en Maravatío se han vivido ataques y balaceras constantes, además de desapariciones y privaciones ilegales de la libertad en los cuales están involucrados miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de La Familia Michoacana, entre otros grupos criminales.

Con información de El Universal

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