DEFENDER LA SOBERANIA

Caricatura editorial a color que muestra una tensión política entre México y Estados Unidos por las extradiciones, con una representación satírica de soberanía, presión internacional y corrupción política.

“Desde la Cancha”

Por Demetrio Sodi

Contrario a lo que dice la presidenta Claudia Sheinbaum, con sus declaraciones y su negativa a extraditar al exgobernador Rubén Rocha Moya, al senador Enrique Inzunza Cázarez y a los seis colaboradores restantes —ya que dos de ellos prefirieron entregarse antes de que los utilizaran como chivos expiatorios—, lo que está poniendo en riesgo la presidenta de México es la soberanía nacional.

El único país en el mundo que puede violar la soberanía de México, si considera afectada su seguridad y la de su población, es Estados Unidos. Si no lo ha hecho, sobre todo durante el gobierno de Donald Trump, es porque la presidenta Claudia Sheinbaum ha dado respuesta positiva a todas sus exigencias, especialmente en el ámbito del combate al crimen organizado, la detención y extradición de sus líderes y la destrucción de narcolaboratorios.

Una demanda constante de Trump en las llamadas entre ambos mandatarios ha sido la posibilidad de que intervengan tropas de ese país en territorio mexicano en apoyo a las fuerzas armadas nacionales. La presidenta ha podido frenarlo, en parte gracias a los resultados logrados contra los grupos de narcotraficantes y, sobre todo, a las extradiciones fast track que ha llevado a cabo el gobierno.

La negativa ahora de extraditar al “Clan Sinaloa” pone en riesgo la soberanía nacional que tanto defiende la presidenta, ya que marca un cambio profundo respecto a lo que hasta ahora se había hecho. Envía un mensaje claro: extraditamos narcotraficantes, no narcopolíticos de Morena.

La presidenta pronto tendrá que escoger: o defiende nuestra soberanía o defiende a Morena y a sus narcopolíticos. Seguramente sabe que vienen nuevas solicitudes de extradición contra gobernadores y miembros de Morena, que podrían llegar hasta los niveles más altos, y que carece de la fuerza necesaria para llevarlas a cabo sin provocar un rompimiento con su partido y con el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

“Desde el exterior se pretende acabar con la 4T”, declaró la presidenta en una de las frases más polémicas del debate. Trump sabe que con Claudia Sheinbaum tiene garantizados en México los intereses económicos de Estados Unidos y sabía, hasta ahora, que el gobierno de México colaboraría en todo para combatir la entrada de droga a ese país. La 4T está resultando más benéfica para ambos países que nunca antes.

Con su rechazo a las extradiciones y sus declaraciones, está provocando al gobierno de Estados Unidos y, en caso de que este decidiera enviar drones, tropas o llevarse —como lo hizo en Venezuela— a uno o varios narcopolíticos, la respuesta sería solo un rechazo mediante cartas diplomáticas. México no puede ir más allá sin poner en riesgo nuestra economía, la entrada de inversión extranjera y el tratado de libre comercio.

Seguramente, en la reunión entre ambos mandatarios, Claudia Sheinbaum le pidió tiempo a Trump para poder procesar, dentro de su partido, esta y las extradiciones que vienen.

Tarde o temprano, la presidenta Claudia Sheinbaum tendrá que decidir. En la defensa de nuestra soberanía, sería de muy bajo costo llevar a cabo las extradiciones que exige Estados Unidos, y ojalá actúe en defensa de México y de los mexicanos, y no en defensa de la 4T y de los narcopolíticos enquistados en Morena.

Leer más:

Recommended Posts