Pese a Comisión para la Justicia del Pueblo Yaqui, sus líderes siguen siendo asesinados y desaparecidos

México es considerado uno de los países más peligrosos para ambientalistas, activistas y líderes sociales; según la Campaña Nacional contra la Desaparición Forzada en México, de 2006 a mayo de 2020, han desaparecido 170 personas defensoras de derechos humanos y dos luchadores sociales.

Con la desaparición forzada, va de la mano en la mayoría de los casos el asesinato de dichas personas, siendo el caso de Luis Urbano Domínguez Mendoza, defensor yaqui del agua asesinado el pasado 8 de junio en Ciudad Obregón, Sonora. Asimismo, el 18 de junio, la Fiscalía General de la República reportó el hallazgo del cuerpo de Tomás Rojo Valencia, también yaqui, desaparecido el 27 de mayo del presente año.

Sobre este último caso, el presidente Andrés Manuel López Obrador, indicó que “no debe de ninguna manera llevarse a cabo actos de este tipo y que no vamos nosotros a dejar de proteger a las personas y de castigar a los responsables, siempre, yo insisto en que, entre otras diferencias, antes se cometían delitos e imperaba la impunidad”.

Incluso, durante la actual administración se ha dado énfasis a dicho pueblo originario de Sonora, al grado de crear la Comisión Presidencial de Justicia para el Pueblo Yaqui con la que se acordaron inversiones y acciones para impulsar el desarrollo integral del pueblo yaqui, de acuerdo con las instrucciones del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Empero, la Oficina en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) expresó su preocupación “por los graves episodios de violencia” en contra de líderes e integrantes de la tribu yaqui ocurridos recientemente.

En este contexto, el organismo internacional argumenta que con pocas semanas de diferencia, se reportaron dos desapariciones forzadas y dos asesinatos de yaquis. Desde mediados de mayo está desaparecido Pablo Hernández García, del pueblo de Vícam; el 8 de junio Luis Domínguez Mendoza, líder de la etnia, fue asesinado en el centro de Ciudad Obregón, municipio de Cajeme.

El 17 de junio, añadió, desapareció Lorena Valenzuela Esquer, hermana del defensor yaqui Mario Luna Romero (fue localizada con vida cinco días después) y el 21 de junio se confirmó el homicidio del vocero yaqui Tomás Rojo Valencia, cuyo cuerpo fue encontrado en un predio a 12 kilómetros de Vícam.

La vulnerabilidad de los indígenas

No obstante, durante el gobierno de la llamada 4ta Transformación, líderes sociales pertenecientes a los pueblos originarios de México siguen siendo vulnerables, pese a ser parte importante del discurso oficial.

Según Amnistía Internacional, los asesinatos de 23 defensores de tierras y derechos humanos en México en 2019, muchos de los cuales eran miembros de comunidades indígenas, convirtieron a México en el cuarto país más peligroso a nivel mundial para esos activistas, según un análisis global de 2019 de Front Line Defenders.

Asimismo, según InSight Crime, los casos de defensores de derechos humanos asesinados no son los únicos que afectan a las comunidades indígenas en México: diez músicos indígenas del grupo Sensación, entre ellos un baterista de 15 años de edad, fueron brutalmente masacrados y sus vehículos incinerados en una carretera cerca de Chilapa Álvarez, en el suroeste del estado de Guerrero, el 17 de enero de 2020, según un comunicado de la Fiscalía del estado.



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